El cementerio de las buenas intenciones.
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Autor: Pelayo Méndez.
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lunes, 21 de abril de 2008

Torpezas

Los lunes son lentos, estúpidos y calan en la piel. La gente camina torpemente por el centro de la ciudad, no dejamos de tropezarnos unos con otros. Doblo una esquina y estoy a punto de darme de bruces con una manada de ejecutivos humillados que bordean la manzana pegados a la pared. Nos detenemos en seco sin saber que hacer y nos quedamos mirando. Están un poco lejos de la zona de oficinas, que me bordeen ellos, no pienso moverme. De pronto oigo mi nombre, al volverme encuentro a G. cargando con una caja. Me saluda discretamente, hacía tiempo que no le veía, está algo cambiado, el pelo más largo y lleva unas extrañas gafas de sol, tal vez la ropa...
- Perdona, no te había visto - me disculpo, - voy algo dormido.
- Ya - contesta G. amable como de costumbre. - Los lunes son así ¿vas a trabajar?
- La verdad es que estoy haciendo tiempo. Me faltan un par de horas todavía para entrar pero he tenido que acercarme por aquí a entregar unos papeles ¿y tú?
- Acabo de salir. Cerramos la tienda al medio día.
Recuerdo entonces que G. trabaja en una librería muy cerca de mi trabajo, pienso que es extraño que no nos crucemos más a menudo.
- Vamos a tomar una caña - le propongo. - Invito yo.
Duda un momento.
- Vale, - me contesta, - pero yo me tomo un bitter, el fin de semana ha sido muy largo y esta mañana me noto con un poco de ansiedad ¿Vamos hasta el Café central?
Asiento con la cabeza y mientras nos ponemos en marcha recuerdo vagamente una conversación con alguien a propósito de que G. acababa de separarse o algo parecido. No había vuelto a pensar en ello hasta ahora. En el Café central todas las mesas están ocupadas así que tomamos asiento en la barra. Nos atiende una camarera de ojos negros y brillantes. Cuando se va G. deja escapar un "En fin..." que obtiene un par de gestos tristes de aprobación por parte de algunos parroquianos próximos.
- ¿Cómo va todo? - le pregunto a G.
- Bien... bueno, no sé si te has enterado que...
Se interrumpe.
- Sí, algo me han comentado ¿Qué tal lo llevas?
- Bien, bien. Un poco descolocado ya sabes, son muchos años pero bueno. Ya he sacado casi todos mis libros y lo he hecho en cajas muy pequeñas así que la mudanza ha sido un poco larga... pero cómoda.
G. da un trago largo a su bebida y fija su mirada perdida en la camarera.
- ¿Sigues tocando? - le pregunto.
- La guitarra, no, ya no, creo que dejaré el grupo. He faltado bastante a ensayar y está semana tenemos un concierto pero... no me siento con fuerzas. Me gustaría preparar algo por mi cuenta pero más adelante tal vez. Tengo algunas ideas... ya veremos.
G. baja la vista hacía la caja de cartón que tiene a sus pies y me comenta que debe irse, todavía tiene que hacer un par de viajes. Apuramos nuestros vasos y salimos a la calle. Detenidos frente al café intercambiamos algunas palabras de despedida. Un hombre se acerca a nosotros. Lleva una lata de cerveza en la mano y aspecto de vagabundo, parece nervioso.
- Disculpad - nos dice el extraño con tono solemne - Pasaba por aquí y acabo de recordar una vez que tuve que esconderme en este café. Me perseguían unos hombres y tuve que entrar y sujetar la puerta para que desistieran. Pero me salvé. Vaya plan - concluye dando un largo trago a su cerveza. G. y yo nos miramos sin saber que decir. El hombre espera unos segundos una respuesta que no llega y después se aleja con paso decidido.
- En fin... - le digo a G. dándole un golpe de ánimo en el hombro, - empieza la semana.
G. asiente con la cabeza.
- Suerte - añade enfilando calle abajo con su paquete bajo el brazo. Unos metros después tropieza con un grupo de adolescentes que juegan a perseguirse. La caja cae al suelo y varios libros se desparraman por la calle. G. los contempla impasible y sin mostrar la más mínima intención de recogerlos da media vuelta y se va.

1 comentario:

Guillermo N. A. dijo...

-
Nos fastidiamos de la inercia, y le achacamos todas nuestras frustraciones... pero sin ella...
... no sé... quizás, sólo quizás, sea lo único que nos ha "mantenido a flote"...

Saludos...
-

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