El cementerio de las buenas intenciones.
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Autor: Pelayo Méndez.
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domingo, 25 de julio de 2010

Jeanne Duval



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En 1841 Baudelaire se embarca en el que será el único viaje de su vida. No era un acto voluntario, fue impuesto por su padre como castigo al escándalo que la vida bohemia del artista estaba proyectando sobre la familia. Baudelaire parte rumbo a Calcuta pero no alcanza a completar la travesía, en el archipielago de La Reunión convence al capitán del barco para que le permita volver a Francia en otro navio. Es durante este viaje cuando escribe los proféticos versos de “A una dama criolla”.


En el país perfumado que el sol acaricia,
Yo he conocido, bajo un dosel de árboles empurpurados
Y palmeras de las que llueve sobre los ojos la pereza,
A una dama criolla de encantos ignorados.

Su tez es pálida; la morena encantadora
Tiene en el cuello un noble amaneramiento;
Alta y esbelta, al marchar como una cazadora,
Su sonrisa es tranquila y sus ojos arrogantes.

"A una dama criolla", Baudelaire.


De regreso a sus costumbres parisinas conoce a Jeanne Duval, una actriz mulata de origen haitiano con la que mantendrá una relación problemática durante veinte años. La belleza exótica de Jeanne conecta con la animalidad femenina presente en la poesía que Baudelaire. Jeanne era una persona con un caracter sencillo, ausente de complejidad, conflictiva y exuberante, un perfil que generaba en el poeta un sentimiento ambivalente de amor y odio.


Tú que, como una cuchillada;
Entraste en mi dolorido corazón.
Tú que, como un repugnante tropel
De demonios, viniste loca y adornada,

Para hacer de mi espíritu humillado
Tu lecho y tu dominio.
¡Infame!, a quien estoy ligado
Como el forzado a su cadena,

El vampiro, Baudelaire. (Traducción de María Fasce)


La atracción de Baudelaire por su “venus negra”, emblema nocturno de la mujer inquietante y perturbadora, entraba en conflicto con la falta de interés intelectual. Baudelaire escribe entonces sobre la idiotez, en un proceso de autoafirmación, de elevación de la musa, la idiotez como conservadora de la belleza, como cosmético divino de las arrugas. El sexo en la poesía de Baudelaire es un método de acceso a la desnudez del alma. Pero también es el momento en el que el dandy se libera del atuendo estrafalario con el que se distingue frente la multitud. Se desnuda ante los ojos de otro ser humano.


¡Es de artistas fijar los minutos del gozo
remirando el ayer sumido en tus rodillas!
¿A qué vano buscar encanto langoroso,
de tu cuerpo y tu alma sino en las maravillas?
Es de artistas fijar los minutos del gozo.

El balcón, Baudelaire. (Trad. Carlos López Narváez)


El sexo es una vía de acceso al paraiso artificial de la poesía pero también es el momento en que se vuelve vulnerable, el diabolique accident donde nace la muerte. En 1845 Baudelaire intentara sucidarse, en la carta donde explica sus motivos hace también testamento en su favor Jeanne legándole sus bienes y reconociéndola como su único consuelo y el amor de su vida. Es una tentativa de suicidio más bien teatral, el poeta se produce cortes en varias partes de su cuerpo sin lograr acabar con su vida. La sífilis, que había contraido con apenas veinte años y que le acompañara problematicamente a lo largo de su vida hasta acabar con ella, ha comenzado a entorpecerle. Jeanne también está contagiada.


_Y, por tanto, tú eres parecida a esta porquería,

a esta horrible infección, 
estrella de mis ojos, sol de mi naturaleza,

tú, mi ángel y mi pasión.

¡Sí! tal serás, oh, reina de las gracias, 

despues de los últimos sacramentos,

cuando irás bajo la hierba y las floraciones grasas,

a enmohecer entre las osamentas.

Entonces, ¡oh, mi belleza! dile al gusano

que te comerá a besos,

que he guardado la forma y la esencia divina
de mis amores descompuestos.

“A una carroña”, Baudelaire.


En 1859 Jeanne sufre una hemiplejia en el lado izquierdo de su cuerpo y es ingresada en hospital del hospicio de Dubois. Es durante está convalecencia cuando Manet, amigo de Baudelaire, acude al hospital para retratarla. Por aquel entonces Jeanne se estaba quedando ciega. El cuadro de Manet lejos de reflejar la voluptuosidad, el exotismo o la belleza de los dibujos y escritos de Baudelaire, muestra el aspecto más triste de la enfermedad, el lado izquierdo paralizado del cuerpo de Jeanne representado por la pierna inmóvil que queda al descubierto. Es una imágen que transmite una decadencia física similar a la de los últimos poemas de Las flores del mal.


Te adoro cuando de tu frente

acaba de huir la alegría,
cuando tu alma se torna sombría,
porque se cierne en tu presente
la negra nube de algún día...

“Madrigal triste”, Baudelaire. (Trad. Ángel Lázaro)


En algunos textos Jeanne muere de sifilís el mismo año en que el retrato fue pintado, en otros sobrevive a Baudelaire, queda aún una última imágen, un testimonio verbal atribuido a Nadar, retratista fotográfico de personajes ilustres de la época entre ellos Baudelaire. En ella, dos años después de la muerte del poeta, el fantasma de una mujer mulata se arrastra con muletas por las calles de París.



Si fueras, Señora, al verdadero país de la gloria,
Sobre las riberas del Sena o del verde Loire,
Beldad digna de ornar las antiguas moradas,

Harías, en el recogimiento umbríos refugios,
Germinar mil sonetos en los corazones de los poetas
Que tus grandes ojos someterían más esclavos que tus negros.

“A una dama criolla”, Baudelaire.


martes, 20 de noviembre de 2007

Milena Jesenskà

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Lo que me escribes sobre la gente "que no tiene fuerzas para amar", Milena, es cierto, aún cuando no lo consideraras así en el momento de escribirlo. Quizá su fuerza amorosa consiste solamente en poder ser amados. Y también en ese sentido hay que hacer una distinción desfavorable cuando se habla de gente. Cuando uno de ellos le dice a su amada: "Creo que me amas", es algo totalmente distinto y menos serio que cuando le dice: "Soy amado por ti." Pero esos en realidad no son amantes, son gramáticos.

Milena Jesenská nace en el seno de una familia aristocrata, su padre es cirujano y profesor en la Universidad de Praga , su madre muere cuando ella tiene dieciséis años. Después de iniciar unos infructuosos estudios de medicina conoce al escritor austriaco Ernst Pollak del que se enamora. La relación surge en el ahora mítico café literario Arco de Praga, donde se dan cita en aquel entonces intelectuales judíos nacidos en Bohemia pero que hablan y escriben en alemán: entre ellos Franz Werfel, Max Brod y Franz Kafka, a quién pertenecen (bajo la atenta traducción de J.R. Wilcock) las cursivas de este relato. Contraveniendo los deseos de su padre, que hizo todo lo posible para impedir el matrimonio, la pareja consuma su unión y se traslada a vivir a Viena. Son años de derroche y libertinaje en los que pronto el matrimonio termina con el dinero de la dote de la novia.

Como si Eva hubiera arrancado la manzana (a veces creo entender el Pecado Original mejor que nadie) sólo para mostrarla a Adán, porque le gustaba. Lo decisivo fue morderla, el hecho de jugar con ella no estaba en relidad permitido, pero tampoco estaba prohibido.

Al poco tiempo de vivir con Milena Ernst Pollak trae a vivir al apartamento que compartía la pareja a su amante Mici. Milena, enemiga de las convecciones sociales, acepta la convivencia de los tres. En 1919 Milena lee por primera vez los cuentos de Franz Kafka y le escribe pidiéndole permiso para traducirlos al checo. Es el comienzo de una apasionada correspondencia entre ambos, que durarará tres años y en la que sólo habrá dos encuentros personales: cuatro días en Viena y un día en Gmünd.

Así como en el fondo del mar no hay un solo lugarcito que no esté sometido a la más intensa presión, así ocurre junto a ti, pero toda otra vida será una vergüenza y me repelería; hasta ahora creí que no podía soportar la vida, que no podía soportar a las personas y me avergonzaba mucho de ello, pero ahora me confirmas que no era la vida lo que me parecía insoportable.

Con motivo de la muerte de Kafka, el 3 de junio de 1924, Milena escribe en un diario vienes a propósito del genio checo: "tímido, retraído, suave y amable, visionario, demasiado sabio para vivir, demasiado débil para luchar, de los que se someten al vencedor y acaban por avergonzarlo". Los artículos de Milena Jesenská durante el período de su correspondencia con Kafka según los críticos se vuelven más personales. En sus labios se ha puesto la frase: "Todos mis artículos son cartas de amor".

Praga está un poco melancólica, todavía no llegó ninguna carta, el corazón está un poco apesadumbrado, es realmente imposible que hoy llegue ninguna carta, pero trata de explicárselo al corazón.

Cuatro años después de la muerte de Kafka, una vez divorciada de Pollack, Milena contrae matrimonio con Jaromír Krejca, arquitecto checo y miembro del Partido Comunista quién tras sus viajes a la Unión Soviética manifiestará su oposición a las atrocidades y los crímenes del stalinismo. En 1928 nace su hija Jana. La adicción de Milena a la morfina la acompañará en este periodo de su vida, la más trágica a nivel personal y al mismo tiempo más fructífera en cuanto a creatividad profesional.

Hasta ahora no había advertido que cosa más refinada es publicar. Uno habla tan tranquila, tan íntima, tan convincentemente con el lector, se olvida del resto del mundo, sólo le importa el lector, pero el final se dice, de repente: ¿Es hermoso lo que he escrito? ¿Sí? ¿Hermoso? Bueno, me alegro, pero por lo demás estoy muy lejos y no puede agradecérseme con un beso. Y entonces ése es realmente el fin, y uno se va.

Tras divorciarse de nuevo Milena colabora asiduamente con la prensa comunista manifestando su desencanto con el comunismo soviético y las persecuciones a las que eran sometidos los militantes comunistas judíos. Durante la ocupación de Praga Milena, sin ser judía, se integrará en la lucha clandestina autoimponiéndose la estrella amarilla que distinguía a los judíos del resto de la población. Es detenida por ello.

Esto explica mi teoría de que los escritores vivos poseen una conexión viviente con sus libros. Por el hecho de existir, luchan a su favor o en contra de ellos. La verdadera vida independiente del libro sólo comienza después de la muerte de la persona, o más bien un tiempo después de la muerte, porque esas personas tan ansiosas siguen luchando un poco por su libro aun después de su muerte. Pero más tarde el libro se queda solo y puede confiar únicamente en el vigor de los latidos del corazón.

Milena Jesenkà muere el 17 de mayo de 1944 en el campo de concentración de Ravensbrück, Alemania. Sus cenizas, como las de tantos otros prisioneros, fueron esparcidas por los nazis en un lago cercano.

y... basta Milena, este papel blanco, que no quiere terminar, le quema a uno los ojos, y por eso uno escribe.

Suyo P.

lunes, 29 de octubre de 2007

Christina Rosenvinge

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Hay mujeres que parecen haber nacido para crecer bajo la ofrenda de las palabras. Lo peor de todo no son las horas perdidas, ni el tiempo por detrás y por delante, lo peor son esos crucifijos hechos con pinzas para la ropa, puede leerse en el comienzo la primera novela que el escritor madrileño Ray Loriga publicaría en 1992. Lo peor de todo es una historia sobre el cansancio y el tedio vital, una pieza clave en la obra de un autor referenciado tanto por sus textos como por su vida personal. Por eso no es tan desacertado decir que la novela no comienza exactamente así, la dedicatoria de la obra reza: Para Christina, ella sabe porqué. Leo en varios lugares que Christina y Ray se conocieron en 1989. Por aquel entonces se extinguía el trabajo del dúo que había lanzado a la fama a Christina y que formaba con su compañero sentimental Alex de la Nuez. Alex y Cristina triunfaron en los ochenta con canciones sencillas que forman parte del imaginario colectivo de todos los que fueron adolescentes en aquella época. Ese mismo año habían grabado su segundo album; "El angel y el diablo" y participarian en el Festival OTI con el tema de "Dulce Maldicion". Ese mismo año se separarán para continuar su carrera en solitario.


Cuando crees que me ves cruzo la pared
hago ¡chás! y aparezco a tu lado
quieres ir tras de mí, pobrecito de tí
no me puedes atrapar...

Cantaba entonces Christina. Más adelante llegaría el proyecto Christina y Los subterraneos que en 1991 debutarían con el albún "Que me parta un Rayo". En los agradecimientos del disco puede leerse: "Para Ray, él sabe porqué", Loriga había colaborado en las letras.

Cuatrocientos golpes contra la pared
han sido bastantes para aprender
a encajar con gracia y caer de pie,
esconderlo dentro y llorar después.
Por eso cuando dijo que no me quería
apreté los dientes, dije que me iría.

En 1994 Christina y Lee Ranaldo, miembro de Sonic Youth, coinciden en un festival de poesía en Holanda, en el que la pareja Loriga-Rosenvinge participa poniendo música a las palabras de Ray. Este encuentro será providencial, por un lado pesa todo lo que Sonic Youth significa tanto para la música de Christina como para la obra de Loriga, por el otro los años venideros que ambos pasarán en Nueva York colaborando asiduamente con Ranaldo darán a luz dos hijos, varios discos, películas y canciones. Será el mismo Nueva York que Alex de la nuez recorrerá en su video "Cantos de Sirena". "Continetal 62" publicado en el 2006 es el último albúm hasta el momento de esta saga americana. Christina y Ray ya no están juntos.

Quien me querrá
cuando el cielo se vuelva oscuro
y no haya más que decir.
Como se va el futuro
sin nada para mi.

Cantaba entonces Christina. Y ha sido en el 2007 cuando Nacho Vegas ha hecho Chas! y ha aparecido a su lado. "Verano Fatal" es el disco que recoge este encuentro que se venía fraguando desde el 2001 cuando Nacho se puso en contacto con ella aunque por aquel entonces Christina no conocía el trabajo del asturiano. El disco, muestra ejemplar del juego ficción -realidad tan propio de las canciones de Vegas, es precipitado e intuitivo.

Y añadiste,
si lo hacemos tonto mío
pues hagámoslo como es debido
¿Cómo es eso? pregunté,
y tú me dijiste, justamente así no,
y paraste,
me lo tengo prohibido.
Y yo protesté empapado y más que aturdido,
y ahora sí que si que yo
me he perdido.

Ciertos artistas atraen con mayor intensidad las opiniones de defensores y detractores, como si representaran estereotipos contra los que descargar esperanzas y frustraciones personales. El origen de cualquier crítica presupone siempre un modelo ideal frente al que comparar un modelo real. La vida pública, privada, artística de Christina es pródiga en generar "inspiraciones" propias de los adoradores de la opinión personal como verdad. Musa y sirena de fans, músicos y escritores pero tambien polo de atracción privilegiado de la dialéctica que cree posible esgrimir opiniones que contengan una verdad más válida que otra, Christina es una de esas mujeres que parecen haber nacido para crecer bajo la ofrenda de las palabras. Con todo lo que ello conlleva.

martes, 23 de octubre de 2007

Anna Karina

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Anna Karina es el nombre fabricado por Coco Chanel para la actriz danesa Hanna Karin Blarke Bayer cuando está iniciaba su carrera como modelo en París. Tras participar en el corto Pigin Oy Skoenne, que obtendría el triunfo en el Festival de Cannes, Anna se traslada desde su tierra natal a la capital francesa. París sería el lugar donde la musa de la Nouvelle Vague alzaría el vuelo. La primera aparición de Anna en una película tras su llegada a Francia es curiosamente a través de un ejercicio de detourment practicado por el situacionista Guy Debord. En el film On the Passage of a Few Persons Through a Rather Brief Unity of Time, Debord utiliza un anuncio en el que Anna es la imagen de una conocida marca de jabón. La musa aparece desnuda en una bañera cubierta con espuma de jabón. El cine de Debord se sitúa en las antípodas de la obra del hombre que descubriría a Anna a través de ese mismo anuncio y la convertirá en estrella y musa de películas como Vivir su vida, Alphaville o Banda aparte; Jean-Luc Godard. De Godard durante los años que trabajaron juntos se decía que acariciaba a Anna con la cámara. Dos años antes de su primer trabajo conjunto ella había rechazado un papel en la primera película del director francés, Al final de la escapada, porque el papel incluía escenas de desnudo. Godard no comprendió la diferencía entre esa escena y que ella apareciera recubierta de jabón en una bañera, de todas formas el personaje que debía interpretar Anna desapareció para siempre de aquella película. La actriz en cambio si aceptaría participar en el siguiente film de Godard y durante su segunda colaboración en 1961, en la película Una mujer es una mujer, contraerían matrimonio. Sobre el amplio registro de la imagen de Anna, Godard desplegaría en los próximos años su pastiche más o menos afortunado de referencias cultas, su espectacular radicalismo político y un intrincado diálogo constante entre las líneas narrativas de un film. En 1967 su matrimonio termina, año en que Godard estrena La Chinoise, film cuanto menos problemático ya que para algunos especialistas representa su mayor crítica y alejamiento de la sociedad burguesa mientras que para otros el verdadero naufragio de una crítica política coherente. La frase que acompañaba de fondo la primera intromisión involuntaria de Anna en el cine decía: Los anuncios durante las interrupciones (de una película) son el verdadero reflejo de una interrupción de la vida. La interrupción de Anna en la vida de Godard, valoraciones cinematográficas a parte, nos ha dejado sin duda miradas y gestos que interrumpen el ritmo del corazón.

lunes, 8 de octubre de 2007

Sophie Calle

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La obra de Sophie Calle se desplaza entre la línea imaginaria que une París y Nueva York, triángulo mágico de dos puntas y lugar común para los artistas con voz de la segunda mitad del siglo XX. La obra conceptual de Calle puede, en cierta medida, resguardarse cómodamente bajo la etiqueta de auto referencial, en sus principales obras la artista parte de hechos cotidianos de su vida tratando de descontextualizarlos o de evidenciarlos alterando rol de sus protagonistas para reflexionar después sobre el resultado. Así por ejemplo en Los durmientes realiza una serie de grabaciones sobre extraños a los que invita a dormir en su cama o cual princesa de souvenir en el 2002 se instala en lo alto de la Torre Eiffel durante La noche de la luz de París donde una fila de personas le cuenta cuentos para que no se duerma.

El juego con la identidad y la presencia son otros de los aspectos que configuran su obra. En 1992 el escritor Paul Auster basó parte de uno de los personajes de su novela Leviatan - María Turner - en la vida, manías y rituales de Sophie Calle. En su libro el autor norteamericano agradece a su musa haberle permitido mezclar de manera tan clara realidad y ficción. Siete años más tarde la artista recoge el testigo en el catálogo de la exposición Double Game, obra en la que analiza la influencia que el personaje de María ha tenido en su vida, la influencia que ella ha tenido en María y al mismo tiempo propone a Auster que cree un nuevo personaje ficticio para ella que guíe su vida durante un año. Auster rehusará tal juego por parecerle demasiada responsabilidad transgredir las fronteras de la literatura, pero a cambio ofrece a Sophie una serie de instrucciones sobre como mejorar la vida en la ciudad de Nueva York. Sonreir a los desconocidos o crear una sensación de seguridad a los mendigos con los que habla son algunas de estas instrucciones. Calle las pondrá en práctica y concluye su experiencia con el firme propósito de acondicionar de la manera más bonita posible una cabina telefónica de la ciudad. En Double Game es Sophie la que agradece a Paul permitirle mezclar ficción y realidad, autor y musa alternan sus papeles.

Para el espectador esta partida de ping-pong se sutenta por un lado en la concepción de realidad y ficción como dos ámbitos separados, incluso puede decirse que enfrentados. La ficción se entiende como un todo aislado y no como una parte de la realidad. Pero cabría preguntarse que papel tiene la obra de Calle en su propia vida. Cuando simula ficcionalizar su realidad, por ejemplo siguiendo a un desconocido hasta Venecia, no altera la vida de ese hombre, no interfiere, simplemente interpone su vida entre la vida del desconocido y nosotros, de tal forma que no queda muy claro si la obra es la acción de espionaje o el hecho de que ella espíe, el presunto azar de la situación se somete a los parámetros narrativos de la obra de Calle. El material narrativo que Auster maneja en sus novelas funciona de manera muy similar. La sincronía se convierte en uno de los destellos del azar, el juego cobra un papel protagonista, la simulación y el disimulo son básicos tanto para el escritor como en el lector. Existen textos dentro del texto que interfieren en la vida de los personajes de la misma forma que el libro que leemos interfiere en la nuestra, la regla básica es el juego realidad-ficción. Lo esencial en la obra de ambos artistas es que la ficción creada influya en la realidad alterando las reglas del juego.

Lo que trato de hacer en todos mis libros es dejar espacio suficiente en la prosa para que el lector pueda habitarla, porque creo que finalmente es el lector y no el escritor el que escribe el libro. En mi propio caso como lector (y de verdad que he leído más libros de los que he escrito), me he dado cuenta de que invariablemente me apropio escenas y situaciones de un libro y las incluyo en mis propias experiencias.

Todos los hombres del rey. Documental sobre el relato de Paul Auster.
Ricardo Silva Romero, 1998.

Cualquier juego es algo muy serio en cuanto que los jugadores aceptan sus reglas y se rigen por ellas, en el juego interviene el azar pero contra este azar los participantes responden siempre dentro de las reglas. Si rompemos las reglas el juego cambia, ya no estamos jugando a lo mismo, de la misma manera que si dos jugadores manejan reglas distintas nunca podrán entenderse. La obra de Sophie Calle es un juego consciente de ajedrez con las reglas del parchís. Tal vez Auster al escribir Leviatan percibió en Sophie un Quijote aburrido de nuestro metódico tiempo occidental, un Alonso Quijano consciente y lúcido. Siguiendo este simil en Double Game la musa recuerda a Sancho, a los pies de la cama del moribundo hidalgo, reconociendo la necesidad de los que tienen los pies en la tierra de desfacer entuertos. La literatura de Auster hoy por hoy se diluye en el ritmo de la producción editorial. Los simulacros de Calle han viajado desde una habitación en Nueva York hasta lo alto de la aguja de los sueños americanos. El espectáculo una vez más absorbe a quien conscientemente o no evidencia sus normas, la creación de situaciones banalizada es una de sus armas de defensa más desarrollada. Podemos encontrar interesante el productivo encuentro de la obra de estos dos artistas, quizás inevitable, dependerá por supuesto de nuestra intención de aproximación o tal vez como decía Borges, el mayor maestro desde Cervantes del juego entre ficción y realidad, nos haga pensar que todo encuentro casual, en realidad es una cita.

jueves, 27 de septiembre de 2007

Lee Miller

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La primera fotografía que tengo delante fue tomada en Munich en 1945 por el reportero de Vogue David Scherman. Lee miller aparece en el centro de la imagen, está aparentemente desnuda y sumergida hasta la altura de los hombros en una bañera de cerámica. Mantiene el brazo derecho levantado, recogido sobre su mejilla y sostiene en su mano una tela que utiliza a modo de esponja. Una postura que nos remite inmediatamente a la de la escultura de corte clásico que hay sobre una mesa a la derecha de la imagen. Su mirada refleja cansancio, no parece fijarse en nada concreto, tal vez en la radio que hay sobre la mesa o en sus ropas que descansando sobre un mueble auxiliar, tal vez una silla. Al pie de la bañera reposan sus botas de campaña. El mismo día en que se tomó la fotografía Miller había visitado el recién liberado campo de exterminio de Dachau. Por la noche, junto a su compañero de Vogue, habían decidido fotografiar el apartamento abandonado de Hitler en Munich, donde encontraron además refugio para la noche y agua caliente. Sobre la bañera, el extremo izquierdo de la imagen y semi escondido entre las sombras, reposa un retrato del Führer, probablemente emplazado en ese lugar por los reporteros para reforzar la narrativa visual de la imagen. El rostro de la reportera americana queda atrapado entre el cruce imaginario de miradas entre la estatua y el dictador alemán.


Las atrocidades cometidas por los nazis durante la segunda guerra mundial crearon una grieta en el pensamiento social y cultural europeo que todavía hoy puede considerarse abierta. La hegemonía norteamericana en el terreno de la colonización propagandística y mediática, tanto en Europa como en el resto del mundo, comenzaría a asentarse firmemente entonces y hasta el momento no ha conocido límites. El holocausto, gestado en el corazón de Europa, hizo tambalearse las bases del humanismo eurocentrista. El silencio que rodea a esta fotografía, la esquiva mirada congelada de la reportera de Vogue, el escorzo de su brazo familiarizándose con la estatua clásica y negando el saludo nazi, forma parte de aquel instante en que la historia se congeló, del nacimiento de la certeza sobre la imposibilidad de contar y al mismo tiempo la necesidad de narrar la historia. "Estábamos preguntándonos cómo habrá que contarlo, para que se nos comprenda. (...) ¿Cómo contar una historia poco creíble, cómo suscitar la imaginación de lo inimaginable si no es elaborando, trabajando la realidad, poniéndola en perspectiva?” escribiría Jorge Semprún años más tarde tras sobrevivir a los campos de exterminio.

Lee Miller solía decir de sí misma que era “terriblemente guapa, parezco un ángel, pero en el fondo soy un demonio”. Hoy podemos leer sobre su vida que fue amante de Man Ray, musa de surrealistas, co-inventora de la técnica de la solarización, amiga de Dalí y Picasso, estrella de la primera película de Cocteau... La segunda fotografía que hay sobre la mesa fue tomada por Man Ray varios años antes, la postura de Miller nos resulta familiar, su mirada es diferente, tenaz y dulce, nos apróxima a su imagen de ángel y musa. El baño de Hitler sin embargo nos acerca más a la imagen que de ella nos ha transmitido su hijo; una mujer alcohólica con fuertes crisis que nunca supero los horrores que vivió durante la guerra. Entre ambas mujeres discurrió su vida, como Divina comedia escrita en orden inverso.

jueves, 2 de agosto de 2007

Michèle Bernstein

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Cualquier tarde de 1952 Michèle Bernstein bebe en Chez Moineau, un pequeño bar del barrio de St. Germain-des-Prés en París. Un hombre se le acerca y le dice unas palabras. Ella enciende un cigarrillo, se ríe y suelta algún comentario desagradable. Él se va. Es la primera vez que se encuentran. En aquella época Guy Debord y Michèle Bernstein forman parte de la Internacional Letrista, nexo ideológico de artistas vínculado a los movimientos de vanguardía. Bernstein colaborará en varias ocasiones en la publicación oficial del grupo: 'Polatch'. En ella defiende en 1954 la necesidad de perderse en la ciudad, la teoría de la deriva, los taxis como método de desorientación contra la dictadura del trazado del Metrobus. Ese mismo año se casa con Debord.

- ¿A qué te dedicas exactamente? No lo sé muy bien.
- A la reificación - contestó Gilles.
- Es un estudio muy transcendente - añadí.
- Sí - dijo él.
- Ya veo - dijo Carole con admiración. Es un trabajo muy serio con libros muy gordos y muchos papeles encima de una mesa grande.
- No - dijo Gilles. - Me paseo. Más que nada me paseo.

Todos los caballos del rey. Michèle Bernstein.


En 1957 en Corsio di Arroscia (Italia) tiene lugar la reunión fundacional de la Internacional Situacionista (I.S.), grupo que absorberá a miembros de la Internacional Letrista - junto con El Comité Psicogeográfico de Londres y el Movimiento por una Bauhaus Imaginaria, - bajo el auspicio del supuesto grupo Cobra, apodo que por aquel entonces designaba al artista Ralph Rummey. Puede resultar ingenuo - las comparaciones siempre lo son - señalar a Debord como el miembro más destacado de la I.S. donde convivió con figuras tan importantes como el pintor Asger Jorn, pero parece claro que junto con Vaneigem fue el autor de las obras más acabadas de su corpus teórico. Los postulados de la principal obra de Debord "La sociedad del espectáculo", publicada en 1967, aún hoy están por resolver.
Michèle Bernstein, durante su participación en la I.S., colaborará intelectual y económicamente con los situacionistas, escribiendo no sólo artículos para la organización si no trabajando además en cualquier tipo de medio espectacular incluidos horóscopos, agencias de publicidad y carreras de caballos. El mismo año en que se pública "La sociedad del espectáculo" su matrimonio con Debord se rompe por las relaciones que este mantiene con Alice Becker-Ho, la separación no se hará oficial hasta 1972, año en que Debord se casa con Alice pero también fecha en que se disuelve la I.S.

- Gilles - intento expresar ella - siente siempre las cosas igual que yo. Pero, además, me explica por qué.
- Es un camaleón pensante - le dije. - Piensa las cosas que están por detrás de las cosas. Canta algo más, le gustará.

Todos los caballos del rey. Michèle Bernstein.

Guy Debord terminaría sus días disparándose en el corazón en 1994 aquejado de una enfermedad incurable. Algunos años después de abandonar la I.S. Michèle volverá a encontrarse con Ralph Rumney, quien había sido expulsado del grupo nueve meses después de su fundación por no cumplir los plazos de entrega de su informe psicogeográfico de Venecia. Rumney y Michèle contraerán matrimonio pese a las dudas declaradas de este último sobre las motivaciones que la impulsaban a ella, léase obtener la nacionalidad británica. Según Rumney, Michèle, aunque ella lo negara, tenía bastante autoridad sobre Debord, siempre hubo una complicidad enorme entre ellos cuando estaban juntos e incluso después.

- Gilles me miró por encima de su vaso.
- En fin - dije, en cuanto a mí...
Le sonreí amorosamente.
- En cuanto a ti antes...
- Antes - dijo Gilles con tono liviano -. ¿Antes?
Me tome un helado enorme, asegurando una vez más que era un restaurante infecto. Gilles me contestó que no importaba, que no éramos ni diletantes ni estetas. Asentí.

Todos los caballos del rey. Michèle Bernstein.

"Todos los caballos del rey" es presentada por la crítica como el reflejo de las relaciones de Debord y Bernstein en los años 50. La novela nos ofrece una mirada cariñosa y comprensiva de la vida libertina de Gilles, personaje que se identifica con Debord. El objetivo oficial de la novela fue recaudar fondos para la I.S. Hoy tal vez ser una de las balsas, situacionalmente criticable por supuesto, sobre las que se mantienen a flote editorial las ideas situacionistas. Los rastros de la I.S. no son memorias de un pasado perdido en el 68, contienen rasgos esenciales del presente y preguntas para el futuro.

jueves, 12 de julio de 2007

Eurídice

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En la mitología griega Eurídice era una ninfa del bosque que habitaba en la región de Tracia. El único amor de Orfeo, hijo de Apolo y de la musa Calíope, heredero por tanto del don de la poesía y de la música. Su mito conjunto cuenta como Eurídice muere al ser mordida por una serpiente y debe emprender el camino del Hades, el infierno griego. Después de derramar los más tristes versos en su honor Orfeo decide recorrer el camino del inframundo para liberar a su amada. Tras superar grandes peligros gracias a su lira el dios Hades y su esposa Perséfone acceden a devolverle a su amada con una condición; debe llevarla consigo de vuelta a la superficie, mientras recita y toca su lira para alejar a los demonios, pero no puede volver la mirada hacia su amada hasta que su cuerpo esté cubierto por completo con los rayos del sol o la perderá para siempre.

Los detalles finales del mito varían según las versiones, pero en todas las que se conocen Orfeo no consigue su objetivo. Podemos inventar una Eurídice trastornada que increpa a su amante: “¿Por qué no me miras? ¿Ya no me quieres?”, aceptar un despiste de última hora por culpa del ansia y un talón que aún se mantiene entre las sombras, la inseguridad del poeta por necesitar comprobar si ella aún le sigue... Orfeo se vuelve hacia su musa y Eurídice se desvanece en el aire, se convierte en sombra.

La perdida de Eurídice destroza el corazón de Orfeo quien en su desvarío termina encontrando la muerte sumido en una completa devoción a la memoria de su amada. No es una historia triste. Para el canto de Orfeo volver la mirada hacia Eurídice era necesario.


jueves, 28 de junio de 2007

Lila Brick

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En carta fechada el 12 de Abril de 1930 Vladimir Maiakovski escribe: “¡A TODOS! De mi muerte, no se culpe a nadie, y por favor, sin comentarios. Al difunto le molestaban enormemente. Mamá, hermanas, camaradas, perdonadme, -no es un método- (no se lo aconsejo a nadie), pero no tengo otra salida. Lila, ámame.”

Lila/i/y/ya Brick fue, entre muchas otras cosas, la esposa de Ossip Brick – escritor y poeta ruso de vanguardia asociado al futurismo, además de critico literario próximo a la escuela del formalismo ruso - pero se la recuerda sobretodo por ser amante y musa del gran poeta revolucionario. En la prensa de la época la imagen de Lila fue borrada de algunas fotografías en las que aparecía junto a Maiakovski como castigo a la influencia burguesa que la musa tenía en el poeta de Octubre. Sin embargo la fotografía que Alexander Ródchenko hizo en 1924 de Lila, para un fotomontaje publicitario, - el cartel titulado Lengiz - la convirtió en la imagen de la juventud proletaria. Pablo Neruda la denominó la musa de la vanguardia rusa. Su vida la llevó a relacionarse con artistas como Kazimir Malévich o Serguéi Eisenstein, fue retratada por Matisse y Marc Chagall y quedó plasmada infinitas veces en los versos que Maiakovski le escribía:

¿Es ya lo mismo Lili o no es lo mismo?
Mr. Vodnezenski saca una carta bajo la manga
huevos de colores sobre la sacra tumba de Lenin
la C de Rusia entre cadenas y signos de interrogación
mas no monedas
No gusta hablar de monedas los dadaístas del noventa
y la historia ha sido vapuleada lo bastante por todos nosotros:
un poco de paz no estaría mal una vez más
y una vez más al despertar sin ti
algo hizo click y removió mi pecho con la fuerza de la tierra
con la fuerza de octubre: año de 1917
Saludos a Ossip
La barca del amor siempre navega entre arrecifes
Imágenes de peligro se repiten en mis nuevas imágenes
Los niños cuelgan por las ventanas de los trenes
que circulan veloces entre la muchedumbre
Pero la historia es algo más que toda esta utilería
donde usted -que no es usted- cuenta nuestra historia
y luego el arquitecto de la Rusia futura señala objetos futuristas
gestos de otra Rusia reconstrucciones de un imperio donde usted y yo no aparecemos
No es bueno no tenerla en estos sueños
No deje de quererme
El apellido Brik suena como un revólver en la madrugada.

De alguna forma el 14 de abril de 1930, a las 10:15 de la mañana, el último verso de este poema dejó de ser una metáfora. Vladimir Maiakovski se pega un tiro en su estudio del callejón de Lubianski después de una discusión con su amante; Veronika Polonskaya. Lila tiene acceso, horas después, al archivo del poeta y quema todos los documentos que no le gustan, incluidas las cartas que Maiakovski dirigía a Veronika y Tatiana, sus dos últimas musas.

Lila Brick vivió hasta los 87 años. La fotografía que Rodchenko tomó de ella ha inspirado y continúa inspirando numerosas composiciones gráficas hoy en día. Su diminutivo en ruso, como la conocían sus compatriotas, coincide con el comienzo de la palabra amor.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Lina Cavalieri

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En la carta del Milano, un bar de cocktails de Barcelona, puede leerse la historia de Lina y Davide. Desconozco si es verídica aunque tampoco creo que eso importe. El lugar de algunas leyendas no está en los libros de historia y la de Campari, adquiere sobre la barra del Milano, la forma de un canto velado a las musas.

En 1867 nace en Milán Davide Campari, quien trabajará y vivirá en el Café Pasticceria Campari de su padre durante treinta y tres años. A Davide le llamaba la atención que los dueños de los bares rivales mandaran a sus empleados a comprar el aperitivo de su padre, denominado Bitter Ayuso d´Hollanda, para revenderlo luego en sus locales. Davide en lugar de oponerse permitirá que esta practica continúe, con la condición de que los cafés exhiban un cartel anunciando que allí se vende el auténtico Bitter Campari. Es así como nace el conocido nombre de la marca.

Sin embargo será una mujer la que transforme Campari en marca internacional. Davide se enamoró locamente de una hermosa cantante de opera; Lina Cavalieri. Su retrato, encargado por Davide, fue utilizado para promocionar Campari en la que sería la primera campaña de publicidad de la empresa. Cuando Lina informó a Davide que partiría para la temporada de verano él busco desesperadamente una excusa para seguirla. Propone a su familia que Campari entre en el mercado internacional y se instala en Francia durante varios meses con la excusa de abrir un primer depósito de exportación. Al terminar la temporada de verano Lina parte nuevamente, esta vez hacia Moscú, donde contraerá matrimonio con el príncipe Soasa Bariatinskij. Enfermo de amor, Davide la persigue y convierte el mercado ruso en la segunda área de exportación de Campari. Tras un año de matrimonio Lina se divorcia y embarca rumbo a Nueva York. Allí compartirá cartél con el Gran Caruso y vivirá un segundo matrimonio de tan solo siete días con un multimillonario. Una vez más Campari había entrado en un nuevo mercado.

Davide fallece en 1936, dejando la marca establecida a gran escala. Su pasión por Lina llevó al aperitivo de su padre desde el Café Pasticceria Campari a los mejores locales del planeta y convirtió a Campari en el bitter más vendido del mundo, posición que todavía ocupa hoy en día. Su empresa con Lina fue más inestable.

:: PALABRAS RECIENTES.